Problemáticas que Atendemos

 

Si bien en un comienzo suponíamos que podrían presentarse una variedad de patologías de distinto rango y complejidad, la realidad -a lo largo de estos 15 años-, nos mostró que la demanda que acude al SAOP dista mucho de presentar problemáticas de lo que clásicamente se conoce en nuestro ámbito profesional como “problemas de aprendizaje”. En efecto, la población que acude a nuestro Servicio proviene de zonas altamente pauperizadas y con grandes déficits socioeconómicos y culturales. Se trata de un gran porcentaje, de población de alto riesgo, caracterizada por pertenecer a sectores muy castigados y rezagados desde el punto de vista socioeconómico.
De tal modo, nos hemos visto enfrentados a una gama de problemáticas vinculadas a familias de constitución no convencional, padres desocupados o subocupados, muchos de ellos ausentes, violencia intra y extrafamiliar, carencias emocionales graves y desórdenes sociales de variado tipo, así como un alto porcentaje de niños con daño neurológico vinculado a la ausencia de controles sistemáticos, tanto obstétricos como pediátricos.

 

Marco Teórico-Clínico

 

Las características de los grupos en riesgo son de tan variada naturaleza, que todo intento de abordaje clínico implica la necesidad de un enfoque multidisciplinario, ya que los dispositivos orientados en una sola disciplina resultan muy reducidos y parciales ante la complejidad de la trama social y la vertiginosidad de los cambios que en ella se operan.
Por otra parte –y en este aspecto es de enorme importancia para el crecimiento teórico del Servicio- al ser el SAOP cada vez más conocido, se fueron acercando a solicitar atención familias con niños que presentan dificultades y patologías atípicas, es decir, muy poco frecuentes en la población general.
Es por ello que el SAOP ha adoptado una perspectiva teórico-clínica que trata de evitar las hegemonías teóricas, que suelen empobrecer la mirada sobre el campo que se pretende estudiar. En este sentido, se decidió asumir la idea de trabajar con los diversos enfoques teóricos a modo de caja de herramientas, y no con un sistema de saber cerrado, que construye miradas rígidas y unidimensionales.
De tal modo, se incorporaron a la formación y a la tarea propiamente clínica saberes provenientes de las perspectivas constructivistas, las neurociencias, los estudios del lenguaje, la genética y de la neuropediatría. Estos abordajes vinieron a sumarse a una línea de trabajo que, con base en la teoría psicoanalítica, hace hincapié en la existencia de un sujeto hablante, emergente de un determinado entorno familiar que lo contextualiza en sus aspectos individuales, simbólicos y fantasmáticos. Desde este supuesto es que fueron construyéndose sucesivas y cada vez más precisas estrategias de abordaje clínico acerca de las dificultades de los aprendizajes.

 

 

 

 

Contacto:
saop@sociales.unlz.edu.ar